-¿Porqué lo nuestro es imposible?
-Quizá porque eres fruto de mi imaginación.
Soy el hombre de tu vida.
Aunque no te quieres enterar, ye-yé, que te quiero de verdad, ye-ye-ye-yé.
Ésta es una de mis escenas favoritas, de una de mis pelis favoritas.
Tiene el mejor diálogo romántico de toda la Historia del cine…
…y es improvisado.
Harrison Ford tenía que responder «I love you too».
Pero Harrison Ford es un gran actor y un tocapelotas. Las dos cosas suelen ir juntas, a veces. Hay grandes tocapelotas que NO son grandes actores, no vayamos a confundirnos. Y hay grandes actores que son como la mantequilla, fáciles de untar.
El caso es que Harrison Ford no se creía que Han Solo dijera algo tan ñoño. 40 minutos antes, Leia le acababa de llamar sinvergüenza.
También le había besado, seguramente por ser un sinvergüenza.
Harrison Ford repitió 80 veces la toma hasta que improvisó la frase: «I know». Que es la que resta en el montaje definitivo y en nuestra memoria colectiva.
Y es una frase molona. Porque es un personaje molón. Porque mola saber que él también la quiere, pero mola más que no se lo diga.
1ª Regla del cine: SI MOLA MONTA.
Buscando ésta escena en youtube me he encontrado una perla.
Vivimos tiempos increíbles, el mundo está cambiando a pasos acelerados, nadie sabe qué lo va a petar mañana, quizás seas tú.
Hace tan sólo cinco años, conseguirla de los archivos de Lucasfilm habría sido una quimera:
Disfrutad del Bonus Track.
Ganó el Premio Nobel con su app que alertaba cuando una mujer estaba ovulando.
La actualización con radar lo petó.
-Entonces, la tía va y…
-¿Está buena?
-¿Si no está buena no te interesa la historia?
-Sólo si hay sables de luz.
Cuando la conoció descubrió la máquina del tiempo: volvió a su adolescencia.
Sólo pensaba en acostarse con ella.
Poner los cuernos es algo bueno, bonito y muy necesario para la estabilidad a largo plazo de una pareja.
«Cariño, yo tampoco te he puesto los cuernos… esta semana».
La fidelidad está sobrevalorada. Una pareja necesita vaivenes, montañas rusas, decepciones y buen sexo para funcionar.
La rutina mata a las parejas.
«Cielo hay que comprar huevos».
¿Cómo saber que habéis entrado en la rutina?
-Hay suficiente confianza para tirarse pedetes: rutina.
-Hay suficiente confianza para hacer el amor con calcetines: rutina.
-Hay suficiente confianza para no depilarse: rutina.
Ergo, la confianza es lo PEOR para que una pareja funcione. ¿Qué hay que hacer en estos casos? Poner a prueba la confianza, mentir, engañar: poner los cuernos.
Pero, ¿cómo hacerlo?
1) Paso uno: haz una reserva para hacer senderismo un fin de semana.
Parece que vayan a un campo de exterminio.
2) Paso dos: para dotarlo de credibilidad tiene que ser a un sitio atractivo y exótico.
Cuenca puede servir.
3) Paso tres: cuando llegue el fin de semana…
…finge ponerte muy enfermo.
Aquí estamos ante un momento crítico. Si tu pareja te dice que se queda cuidándote, debes decirle que «no hace falta, que disfrute del regalo, que conocerá gente, que andará y perderá peso (que falta le hace después de las Navidades) que volverá con una sensación de plenitud, que te ha costado una pasta y que no estáis para tirar el dinero, y que si vas a peor ya llamarás a tu madre».
Sé rastrero. Muy rastrero. Miente. Es por su bien.
A partir de aquí sólo tienes que llamar a esa compañera de la oficina un poco guarra que te tira los trastos. Ese dependiente del H&M que te pone ojitos. Esa novia de tu hermano que te pone palote. Ese amigo de la infancia al que hace siglos que no ves pero siempre pone Me Gusta en todas tus actualizaciones de Facebook. Es igual con quien ser infiel, lo importante es serlo.
«¿De verdad quieres ponerle los cuernos a tu pareja conmigo? No me esperaba eso de ti… Vale.»
A partir de aquí empieza lo bueno, disfruta de 72 horas de folleteo. Ya que engañas hazlo bien, hazlo en…
…vuestra casa, en vuestra cama.
Nota importante: no hagas el amor, folla. Esto va de revitalizar tu relación de pareja, no de romperla. No seas gilipollas y disfruta del sexo. Date vicio, dale vicio. Deja los sentimientos para cuando él/ella vuelva.
Cuando esto ocurra verás que hay una nueva dinámica emocional distinta. Tendréis ganas de estar juntos, de contaros cosas, de hacer el amor, de salir de la rutina.
¿Porqué?
Por la culpa.
Ya sé que tienes ganas de confesarlo, que te sientes un cabrón/una zorra. Lo eres. ¿Qué más da? ¿Quién no lo es? Te diga lo que te diga tu conciencia no le hagas caso, es una hija de perra, siempre te abandona cuando las cosas se ponen feas.
Nota de última hora: si tu pareja vuelve del fin de semana senderista más pegajosa de lo habitual, ¡cuidado!
Quizás él/ella también se lo haya pasado muy bien.
PD: cuidado con los whatsapps, subir las fotos a instagram, o los tweets picantes. La única ley inviolable para poner los cuernos es que no te pillen.
Y hasta aquí nuestra recomedación de esta semana en “Cosas que hacer en Barcelona sin salir de casa”.
Aunque recuerda: siempre es mejor hacer el amor outdoor.
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entramada
Hechas de desastres emocionales
Blog sobre reflexiones personales en busca de la felicidad.
Autor de "La Vida Es Corta Y Luego Te Mueres", "2037", "Todas las chicas besan con los ojos cerrados" y "Primera Temporada". Guionista y escritor.
Porque al final la vida no hace otra cosa más que imitar la ficción.
Tonto el que no lea
La maruja común cotillea en la pelu; la postmoderna tiene un blog.
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