De postre pidió un brownie de chocolate.
Otra vez volvía a estar soltera.
Se compró el nuevo Macbook pro con pantalla de retina de 15 pulgadas.
Ya sólo tenía que dejarse crecer la barba.
Nada le hacía más ilusión que encontrarse un pistacho pelado.
Volvió a la escena del crimen y efectivamente ahí estaban las putas llaves.
Escribió su artículo final master piece: Las 7 diferencias entre un must see y un hype.
No se podía ser más idiota.
Terminó de leer los Episodios Nacionales de Galdós mientras ella se arreglaba.
Para los que disfrutan con los helados, la familia y el cine iraní.
Lo mejor: la plasmación del aburrimiento, la sensación muy lograda de tedio y las escenas de topless en la playa.
Lo peor: una sensación general de deja-vú continuo, de que ya hemos estado ahí. ¿Por qué todas las vacaciones se parecen entre sí?
Sinopsis: El protagonista abandona su ciudad para descansar durante el periodo estival, sin embargo, todo se complica cuando descubre que tampoco es feliz durante las vacaciones.
A “Las Vacaciones” le cuesta arrancar, lastrado por un primer acto titubeante, como si el autor tuviera miedo de que el protagonista se dé cuenta que el mundo sigue girando a pesar de que él no está en la oficina. El discurso se vuelve contemplativo y al mismo tiempo que el protagonista empieza a aburrirse, el espectador también lo hace. Extraordinariamente torpe resulta la escena de reencuentro familiar, mal planificada, con un horario extraño (parece que vayan a merendar de lo tarde que es) y el arroz está pasado. La dirección de actores ahí resulta pobre, todos parecen alegrarse por el reencuentro pero algo nos dice que no es así: nadie quiere estar realmente allí y se deben dinero. Las redes sociales tienen un gran juego en la narración y hay un par de secuencias-espejo en la que la reflexión metalingüística se agudiza, el autor se pregunta: ¿es verano porque utilizas instagram o utilizas instagram porque es verano? Inverosímil de arriba abajo resulta la escena del trio en la piscina con las vecinas, y resulta muy previsible cuando el espectador descubre que sólo ha ocurrido en la imaginación del protagonista. El desenlace (alerta spoiler) se atropella cuando el protagonista vuelve a la oficina, y nos deja una sensación de deja-vú. Tibios nos quedamos en la sala al darnos cuenta que el protagonista no es feliz ni en el trabajo, ni durante las vacaciones y quizás nosotros tampoco mientras ha durado un metraje cuya extensión se hace corta.
Los caminos del señor no están debidamente señalizados.
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entramada
Hechas de desastres emocionales
Blog sobre reflexiones personales en busca de la felicidad.
Autor de "La Vida Es Corta Y Luego Te Mueres", "2037", "Todas las chicas besan con los ojos cerrados" y "Primera Temporada". Guionista y escritor.
Porque al final la vida no hace otra cosa más que imitar la ficción.
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La maruja común cotillea en la pelu; la postmoderna tiene un blog.
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